domingo 14 de agosto de 2011

Así ha sido el embarazo y el nacimiento de Olivia









Este post tiene por objeto contar mi experiencia del embarazo y nacimiento de mi hija Olivia. Un regalo precioso.

A día de hoy todavía no me puedo creer que haya podido parir en casa. Sé que parir en casa es algo muy común en algunos países de Europa, pero no tanto en España, pues no está tan bien visto ni valorado.



Para mí era muy importante poderlo hacer por varias razones, porque el anterior parto fue muy traumático y tenía que superar ese miedo a la muerte y a la pérdida sobre todo. También era una experiencia que quería vivir, pues considero que como mujeres somos muy privilegiadas por poder alumbrar vida y dar tanto amor a un ser que ni siquiera conocemos. Dar a luz de forma consciente y natural es un regalo que le hacemos a nuestros hijos antes de nacer, se trata de un acto de amor único.







(Una hora antes de dar a luz )
Quisiera hacer un alto en el camino, y decir que, si bien es cierto que todas imaginamos ( más o menos) como deseamos acoger a nuestros bebés, lo verdaderamente importante es poder recibir a tu hij@ con amor. Si por circunstancias X no puede ser tal y como esperábamos, no importa, porque sí estamos allí para darles todo el amor que se merecen.




Cuando me quedé embarazada fue toda una sorpresa, pronto dio positivo (a la semana de la implantación) y cuando nos dieron el resultado de la beta fue bastante alarmante 700 hcg; un resultado muy alto para tratarse de un único embrión. Con todas estas sorpresas aparecieron los miedos y la ansiedad. Lo pasé francamente mal, no podía dejar de pensar en como íbamos a llevar el hecho de tener tres bebés (Martí con 2 años, todavía un bebé), como saldríamos adelante, entre otras mil cavilaciones. Poco después supimos que se trataba de un solo bebé, lo cual nos dejó mucho más tranquilas.



Con todo, aún sabiendo que se trataba de un único bebé, no estaba bien, quería volver a intentar tener un parto natural, pero en un hospital con todas las últimas tecnologías, por si acaso fuera necesario. Lo que más miedo me daba era volver a morir durante el posparto. Digo volver a morir porque es lo que sentí en el posparto inmediato: sentí abandonar mi cuerpo inmersa en una paz intangible.
(Supongo que a much@s os sorprenderá leer esto, parece que esté hablando de hechos paranormales, pero no. Simplemente estoy describiendo lo que sucedió durante mi hemorragia severa después del parto, de la que tardé seis meses en recuperarme)Después de reanimarme volví a la vida. Tenía más cuerpo de muerta que de viva, pero debía luchar por mi hijo.



Con la hemorragia llegó la depresión, esa de la que nadie habla, esa que nadie siente y que te hace sentir fatal. Lo pasé muy mal, tardé meses en recuperarme, a los 4 meses de Martí me tuve que incorporar al trabajo, pero a la semana ya estaba otra vez en casa. No podía conmigo. María se quedó embarazada y yo no supe ni pude cuidar de ellas. A finales de enero Júlia dejó un vacío enorme en María y quedó en nuestros corazones.




Al quedarme embarazada pensé que todo lo sucedido había pasado y que llegaba una nueva etapa. Volvieron mis fantasmas y mis miedos que habían estado rondándome y poco a poco se fueron haciendo más notorios.



Estos recuerdos y sensaciones no creo que las pueda olvidar en la vida, y durante el embarazo se reavivaron como si acabaran de suceder. Mi médico me derivo a la psicóloga de atención a la mujer y así emprendí el camino que me llevó a tomar la decisión de tener el parto respetado, aunque lo quería en la Maternidad. Me animó a asistir a algún grupo de apoyo al parto natural y acudimos a una charla del "Parto es nuestro", donde conté mi experiencia y me invitaron a ponerme en contacto con Inma Marcos para resolver mis dudas.





Le conté a Inma toda mi experiencia por teléfono (más o menos ) y me preguntó qué es lo que yo quería hacer. En realidad, lo que yo quería era que me acompañara durante toda la dilatación en casa y después ir al hospital. Claro... ese no es su trabajo, ella asiste partos en casa. Finalmente, tras una larga conversación quedamos para conocernos.




No tengo palabras ni elogios para referirme a Inma, nunca tendré palabras suficientes para agraderle todo lo que ha hecho por nuestra familia. Afortunadamente, todavía no tenía la agenda llena de junio y nos pudo asistir. Empezamos las visitas mensuales en las que no solo me visitaba, sino que charlábamos durante horas. Nunca he conocido a nadie tan entregado a su trabajo y tan profesional como ella, el reloj no existía. Nos contaba historias de partos y de madres. La experiencia es un grado, dicen.
Pronto se dio cuenta que iba a necesitar ayuda de una psicóloga especializada en el cuidado de la mujer, así que me reenvió a Cristina Silvente, mi segundo ángel de la guarda. Me ha ayudado y nos sigue ayudando. Ella me hizo tomar mucha confianza en mí misma, y hacer que mi deseo se convirtiera en algo posible.



Así fui pasando el embarazo, con mis altibajos, pero muy apoyada, construimos un círculo de mujeres protectoras y me sentí muy reconfortada en todo momento. Y por fin llegó el día del parto.







(Faltaba poco para el momento mágico)




Ya hacía días que por las noches tenía alguna que otra contracción un poco fuerte, así que estuve durmiendo hasta las 5.45, momento en que me tuve que levantar de la cama de un bote. Estas no eran como las otras, así que me fui al comedor y a los 12-15 minutos llegó la siguiente.




Como veía que la cosa iba en serio, me puse a recoger la casa, María, Martí y mi hermana Laia seguían durmiendo; las contracciones ya eran regulares y llegaban cada 10 minutos, aunque seguía hablando durante las contracciones.




Sobre las 7'00 avisé a María, que se tenía que ir a trabajar (obviamente se libró), yo seguía haciendo mis cosas, recogiendo, barriendo, desayunando... Llamé a Inma y nos dijo que estábamos en fase preparto, que todavía faltaba pero que de todos modos, llevaba a su hijo al colegio y acudía.




A las 8 y pico se despertó el terremoto de la casa, Martí, con las pilas recargadas. Y con el alboroto... mi hermana.




Yo seguía a mi ritmo pero era bastante complicado dejarme llevar, Martí venía y me hablaba, no estaba tranquilo.



La cosa estaba yendo bien, Inma llamó a 9'30 para preguntar como estaba y decirnos que se iba a retrasar, las contracciones estaban a menos de 10 minutos y ya eran algo más intensas, no parecía preocupada.
Sobre las 10'15 pasadas llegaba Inma, Laia y María bajaron a ayudarle a descargar todo el material y a subirlo. En cuanto se fueron mi hermana y el peque al parque, nos quedamos Inma y yo, y me dijo... vaya ¿Y tú estás de parto? jejejej No lo parecía. Estaba la mar de fresca. Las contracciones fueron llegando cada vez más seguidas, cada 5 minutos.



Mientras María e Inma estaban en el salón montado la piscina de partos y preparando demás utensilios, me quedé en la habitación a oscuras con unas velas. Poco a poco se acortaban los minutos y las contracciones se hacía más intensas. No puedo recordar el dolor pero si la sensación de quedarme floja totalmente y dejar fluir el dolor por todo mi cuerpo. Recuerdo bien, un punto, en el que dije: "no quiero moverme porque así no duele tanto". Cada vez que venía una, corrían hacia mí para ayudarme, y menos mal.




Y entonces pasó, Inma me dijo "cuando sientas ganas de meterte en el agua, avísanos" , ya no podía más, quería meterme en el agua. Pero mientras ella intentaba terminar de preparar la piscina, sentí la necesidad imperiosa de levantarme, me agarré al cuello de María y la puse contra la pared. Me ofrecieron ir a la bañera, pero ya no quería.







(Y me puse en pie)






De repente, me vino un grito que salía de mis entrañas, me quemaba, notaba un aro de fuego. Inma dijo está a punto de nacer la cabeza. ¡No lo podía creer! Con la siguiente contracción y consecuente grito (creo que se enteraron los del bloque de al lado) nació la cabeza. Ya no quedaba nada, las pierrnas me flaqueaban tanto que creía que ya no me tenía en pie. La bebé había nacido lo que se dice con manto, es decir, dentro de la bolsa. Solo hicieron falta dos contracciones más para que saliera el resto del cuerpecito. Quise cogerla, pero estaba temblando y no llegaba. La cogió María y me la pasó.

(Ynació la cabecita)




(Aquí se ve la placenta y la bolsa donde estaba la bebé)
Por fin nos veíamos las caras, fue muy especial. Era tan pequeña. Después de un ratito, me puse en cuclillas y aprovechando la contracción me saqué la placenta, y esta vez sin hemorragia ni sustos.




Al día siguiente vino Carlos González, el pediatra, a hacerle la revisión a la peque. La vio estupenda, estuvimos charlando un rato y nos resolvió algunas dudas relacionadas con Martí.




Lo que viene después, muchas ya lo conocéis... reconocernos, conocernos, presentarnos. En cuanto a mí, tuvo que darme algún punto pero nada importante. El mismo día ya estaba por casa como si nada y a los dos días estábamos en el registro civil con la niña de paseo.






(y llegaron las presentaciones más importantes)

La niña pesó 3,400gr. y midió 48cm, comparado con Martí (4'400gr. y 53cm), entenderéis porque nos parecía tan pequeña.




Si yo me hubiera tenido que enfrentar sola a este proceso, no creo que hubiera podido parir en casa.



Estoy muy agradecida a Inma, a Cristina, a Laia y sobre todo a mi compañera del alma María, a quien quiero con todo mi corazón.








16 comentarios:

NuriaBadilla dijo...

Hace un ratote leo su blog, nunca comento, pero hoy lloré de la emoción con la historia del nacimiento de Olivia!
Los partos en casa son una de las experiencias más hermosas que jamás puedan ocurrir!!!
Y si, sin la adecuada compañía, han de ser MUY dificiles!!

Abrazos desde Costa Rica

Silvia y Eva. dijo...

Enhorabuena Thais por hacer tu sueño realidad por compartir esta gran expereiencia, preciosa historia orgullosas de vuestra familia

CRISA dijo...

enhorabuenaaaaa y gracias por compartir esta maravillosa experiencia

Núria y Luisa dijo...

Solamente un gracias emocionado por compartirlo.

Su dijo...

Si algun dia tengo la bendicion de dar a luz, espero que sea algo asi, intimo, especial.. algo magico entre mi futuro hijo y yo.

Estoy emocionada...

Inma y Belen dijo...

Emocionante...es la palabra que me viene al leer vuestra historia.Gracias por compartir y hacer tan cercano vuestro sueño,sobre todo para quienes seguimos persiguiendolo!
Enhorabuena por vuestra familia!!
besos

Núvol dijo...

Seguro que ha sido una experiencia maravillosa. Ha debido ser muy diferente al nacimiento y puerperio con Martí. Nos alegramos mucho de que fuera todo tan bien.
A ver si volvemos a vernos pronto!

VANY Y ALINE dijo...

que hermosa experiencia enhorabuena y gracias por compartir. pero no se si seré tan valiente jejej

deya dijo...

siempre os sigo aunque nunca comento,pero en esta ocasión solo puedo decir que emocionante y bonitooooo,muchas gracias por compartirlo y felicidades por esa bonita familia

Anónimo dijo...

qué bonito chicas, muchas muchas muchas gracias por contarlo...

qué ganas de llorar me han entrado...

un abrazo

elena

Mulier dijo...

VALIENTE!!!Yo no me puedo quejar de haber tenido un parto malo pero no me encuentro preparada para pensar en dar a luz en casa( caundo llegue el momento claro!!).Felicidades familia!!!

Mae dijo...

Sois muy especiales.

Enhorabuena por ese ánimo y ganas de formar una estupenda familia, por luchar por vuestros ideales, por hacer las cosas con el corazón.

¡Os queremos!
P.D.: estamos deseando conocer a la nueva "sobri" : )

Núria y Luisa dijo...

Hola chicas, ya está abierto el plazo de inscripción para las jornadas hasta el 30 de septiembre. Un beso gordo. http://www.felgtb.com/encuentrosfamilias

Edea dijo...

Enhorabuena chicas. Ultimamente ando un poco despistada de los blogs y mirar cuando he visto el nacimiento de Olivia!!
Me sumo a todas para deciros que muchisimas gracias por compartir esos momentos con todas nosotras. Es algo realmente maravilloso, se merecen que los recibamos con todo el amor.

Muchas gracias por las fotos, son fantásticas.

Marie y Eli dijo...

Inauguramos blog nuevo!!!:

http://familiashomoparentalesporelmundo.blogspot.com/

Familias homoparentales de todo el mundo, hagamos un álbum familiar para priorizar la visibilidad y así eliminar el prejuicio y la discriminación. Es un blog interactivo para que suban su foto familiar y escriban una pequeña historia de ella.

Lxs esperamos!

Lenys y Laly = Monika y Diego. dijo...

Muy buena Inma Marcos,Tubimos el gusto de conocerla y asistir a sus charlas en el centro civico cuando estabamos embarazadas felizidades.

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